Los incómodos lentes 3D tienen sus días contados en el cine

Expertos de la Universidad Nacional de Seúl (Corea) diseñaron una nueva tecnología capaz de generar imágenes 3D para decenas de espectadores al mismo tiempo. El sistema adapta una tecnología que ya está siendo integrada a los televisores.

IR AL CINE a disfrutar del último estreno en formato 3D suele implicar un gran contratiempo: usar por al menos una hora y media grandes e incómodos lentes que terminan generando más de algún dolor de cabeza. Situación que empeora aún más si la persona usa lentes ópticos sobre los cuales debe montar y ajustar los diseñados para ver imágenes en tres dimensiones.

Gracias a una nueva tecnología desarrollada por investigadores en Corea del Sur, dentro del futuro cercano será posible sentarse en la butaca y ver el último gran éxito 3D de Hollywood sin la necesidad de ocupar lentes especiales. El sistema consiste en un dispositivo especial colocado frente al proyector -y que polariza su luz- y un filtro que cubre la pantalla y oscurece distintas zonas en patrones verticales de forma similar a las barras de una persiana, por lo que cada ojo del espectador ve la imagen de forma distinta.

Como resultado, el cerebro crea una ilusión de profundidad. Los fabricantes de televisores han intentado usar una técnica similar, pero aún se necesita que la persona esté sentada en una ubicación particular para apreciar la imagen en 3D. Esto no es posible en una sala de cine donde la audiencia debe ser capaz de observar la pantalla desde una amplia variedad de ángulos.

La nueva tecnología fue presentada por la Universidad Nacional de Seúl y aparece descrita en una investigación publicada en la revista Optics Express. “Este nuevo método parece ser una forma viable de desplegar ambientes 3D sin la necesidad de usar gafas. En lugar de usar múltiples proyectores, este sistema solo ocupa uno”, comenta el profesor John Koshel, de la facultad de ciencias ópticas de la Universidad de Arizona (EE.UU.) y quien editó el estudio para su publicación.

El investigador explica que la forma tradicional de crear una imagen tridimensional en una pantalla de cine incluye el uso de la estereoscopía: una técnica que involucra proyectar dos imágenes 2D (alta resolución) a través de un filtro especial.

Para el ojo, estas dos versiones de una toma parecen estar sobrepuestas. Pero si el usuario usa vidrios polarizados el lente izquierdo solo deja pasar una de las imágenes, y el lente hace lo mismo con la otra, generando la sensación de profundidad.

Avances Multimedia

Para lograr este mismo efecto sin lentes especiales, los fabricantes de televisores han usado un método diferente que involucra lo que se conoce como la “barrera del paralaje”. Esta técnica incluye colocar una barrera frente a la fuente emisora de la imagen, la cual tiene barras similares a las de una persiana: estas se ubican en un ángulo que hacen que el brillo de parte de los pixeles que forman la imagen en el televisor se dirija a uno de los ojos del televidente, mientras la luz de los demás pixeles se muestra al otro ojo y sin generar superposición.

Sin embargo, esto genera un efecto 3D sólo si la persona está sentada en un lugar específico. Las empresas han creado televisores que muestran varios pares de imágenes, permitiendo que un solo aparato entregue soporte para varios miembros de una familia que se sientan en distintos lugares. Pero, hasta ahora, esta tecnología no da soporte para las docenas, o incluso cientos, de personas que se sientan a ver una función de cine.

La solución Coreana

El sistema diseñado por el equipo de Corea del Sur imita esta técnica, pero la adaptó para integrar un especto mucho más amplio de ángulos de visión. Los investigadores lograron esto recreando el “efecto persiana” usando polarizadores similares a los que usan los lentes integrados en las gafas 3D.

La pantalla también es cubierta con un revestimiento especial, que opera en conjunto con la barrera adaptada y produce varios pares de imágenes, suficientes en teoría para dar cabida a la gran audiencia de un cine.

El científico a cargo de la investigación, Byoungho Lee -profesor de la Universidad Nacional de Seúl-, señala que se necesita más investigación, pero agrega que la tecnología “podría representar una solución simple, compacta y de bajo costo para producir un cine 3D accesible, además de eliminar la necesidad de usar lentes especiales”.

Via Tendencias LaTercera.com

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